La introducción de un espermatozoide dentro de un óvulo, por técnicas de micromanipulación, aumenta las chances de fecundación y obtención de embriones.
Mediante esta técnica, se colocan espermatozoides y óvulos en condiciones ideales para lograr la fertilización en probetas.
Esta técnica consiste en inocular espermatozoides directamente en el útero femenino para facilitar la fertilización dentro del sistema reproductivo de la mujer.
El día de la ovulación femenina, se le pide a la pareja masculina que entregue una muestra de semen. Dentro de los laboratorios de CER se recuperan los espermatozoides con mejores características de movilidad y se los concentra en un pequeño volumen.
Utilizando una cánula, una o dos horas después de obtener la muestra, se introducen los espermatozoides directamente en el útero de la mujer. A veces, la mujer recibe previamente una leve estimulación hormonal para aumentar las chances de éxito.
Para conocer la efectividad de la unión del óvulo con un espermatozoide (fertilización) y su progreso, se realizan diferentes análisis. La efectividad de esta técnica va del 15 al 20 por ciento en cada intento. Son bastante altas las probabilidades de obtener un embarazo gemelar.
Si después de tres o cuatro intentos de inseminación artificial el embarazo no se consigue, se recomienda utilizar una técnica de fecundación in vitro.